Las casas consistoriales en el Bajo Aragón una ruta distinta para los amantes del turismo rural en Teruel.

El Bajo Aragón en Teruel esconde un rico patrimonio en forma de grandes casas consistoriales, las cuales proliferan en la mayoría de los municipios de la comarca y también en la vecina del Matarraña. Un recorrido por las localidades y por sus plazas, perfecto para realizar con toda la familia en cualquier época del año, nos permitirá contemplar la grandiosidad, la belleza y la magnitud de un patrimonio arquitectónico sorprendente, perteneciente todo él a la época dorada del final del renacimiento bajoaragones, el cual no tiene desperdicio. El rico patrimonio del Bajo Aragón en Teruel nos descubre elementos arquitectónicos sorprendentes para el turismo rural como son un amplio conjunto de casas consistoriales construidas todas ellas durante los siglos XVI y XVII. El porqué de su construcción es diverso y variado. Por un lado municipios como Alcañiz o Alcorisa, en la actualidad importantes reclamos turísticos en el Bajo Aragón turolense, que suscribieron sus edificios consistoriales ya en el S. XVI por su importancia como villas en este comienzo de la Edad Moderna. Por otro lado otras poblaciones tanto del Bajo Aragón como del Matarraña, las cuales construyen sus edificios consistoriales por la necesidad y deseo de éstas de construir un edificio como símbolo de su creciente poder municipal en un territorio sometido históricamente al poder superior de la Orden de Calatrava y su Encomienda Mayor establecida en Alcañiz. “El rico patrimonio del Bajo Aragón en Teruel nos descubre elementos arquitectónicos sorprendentes para el turismo rural como son un amplio conjunto de casas consistoriales construidas todas ellas durante los siglos XVI y XVII” Merecen especial atención los ayuntamientos de Alcañiz, La Codoñera,...

El museo de la escuela de Alcorisa, un viaje en el tiempo desde el Bajo Aragón de Teruel

El museo de la Escuela Rural de Alcorisa en el Bajo Aragón de Teruel se encuentra ubicado en el interior de la Iglesia de San Sebastián, en el corazón de la localidad, perfectamente adaptado para los todos los visitantes, compartiendo espacio con la Oficina de Turismo, el Centro de Interpretación de la Semana Santa y el Centro de la Ruta Íbera. Ascender las escaleras y entrar en él es regresar a un tiempo pasado no demasiado lejano de pupitres de madera, plumillas, tinteros, mapas topográficos colgados del encerado o viejos bastidores para la costura. ¿Vienes a conocerlo? Entrar en el Museo de la Escuela Rural de Alcorisa es anteriormente haber transitado por el mostrador de la oficina de turismo que se halla en el interior de la rehabilitada iglesia de San Sebastian. También, a la vez que visitamos el Museo de la Escuela Rural, podremos ver el Centro de Interpretación de la Ruta Íbera o el Centro de Interpretación de la Semana Santa, todos ellos dentro del mismo espacio. “Ascender las escaleras y entrar en él es regresar a un tiempo pasado no demasiado lejano de pupitres de madera, plumillas, tinteros, mapas topográficos peninsulares colgados del encerado o viejos bastidores para la costura” El Centro de Interpretación de la Ruta Íbera tiene como especialidad temática la tecnología de la cerámica ibera a través de los alfares y hornos cerámicos localizados hace unas décadas, actualmente en fase de investigación, en la cuenca media del río Guadalopillo en Teruel. Consta de cinco salas tematizadas en las que se pueden ver, desde reproducciones cerámicas en barro hasta la reconstrucción de un horno...

Ruta al Convento del Desierto de Calanda un lugar mágico en el Bajo Aragón de Teruel.

Uno de los mayores tesoros que conservamos para el turismo rural en el Bajo Aragón turolense es nuestro patrimonio. Éste se presenta como una oportunidad única de dar a conocer el territorio y su idiosincrasia a todo aquel que nos visita. Casas consistoriales monumentales, castillos e iglesias imponentes, abrigos con pinturas rupestres únicas, o el legado de nuestros antepasados íberos componen un rico patrimonio histórico por descubrir. Pero existe otro patrimonio menos conocido y menos accesible pero no por ellos menos importante. Un ejemplo de esto es el Convento del Desierto de Calanda, un lugar mágico, desconocido y misterioso en el Bajo Aragón de Teruel. Si no tienes planes para estas navidades, debido a que se encuentra a 12 km de la localidad de Torrevelilla, os proponemos una ruta senderista para toda la familia que combina deporte, patrimonio y naturaleza. ¿A qué esperas? El convento del Desierto de Calanda se localiza en el término municipal de Calanda, en un enclave casi equidistante de los núcleos de Calanda, Torrevelilla, La Cañada de Verich y La Ginebrosa. Su origen se remonta a finales del S. XVI con la llegada a la provincia de Teruel  de la orden de los Carmelitas Descalzos. Éstos, atraídos por la belleza y soledad del enclave, decidieron fundar un monasterio en el lugar conocido como Torre Algines o Ginés propiedad de la Orden de Calatrava. Así, cada 22 de septiembre de 1680, decidieron pagar a la Orden 23 libras, 6 sueldos y 8 dineros jaqueses de pensión anual a la Enmienda de Alcañiz. En 1682 se iniciaron las obras de construcción que se prolongaron hasta 1701. Diferentes acontecimientos posteriores...

El “Oleoturismo”, un mundo de sensaciones en el Bajo Aragón de Teruel

Uno de los mayores tesoros del Bajo Aragón es el denominado oro líquido. Nos referimos al aceite de oliva regulado bajo la Denominación de Origen Aceite de oliva del Bajo Aragón. El cultivo del olivo ha sido clave en la cultura de esta tierra, de tal modo que ha ido modelando durante siglos nuestro paisaje natural y el carácter de sus gentes. Ahora, además de seguir siendo un pilar muy importante de la economía rural, el aceite de oliva se nos presenta como un recurso turístico que empieza a despertar la atención de visitantes que quieren descubrir mucho más sobre este producto estrella de la gastronomía mediterránea. De este modo, el “oleoturismo” en el Bajo Aragón quiere convertirse en un reclamo turístico que amplíe y complemente la variada oferta de ocio ya existente, apostando por un turismo de experiencias donde los sentidos juegan un papel protagonista. Si existe una época del calendario adecuado para conocer los secretos del aceite de oliva, en concreto de la variedad empeltre, ese es sin duda los meses de invierno. Porque es ahora cuando nos encontramos inmersos en plena campaña de recogida de aceitunas y todos estamos preparados para que el aceite que se produzca sea como siempre de una calidad excelente. El zumo de la oliva que se obtiene de la variedad empeltre, es de un color amarillo pálido, con olor afrutado apagado, muy agradable en la boca y muy dulce, que generalmente no presenta ni amargor ni picor, y que en muchas ocasiones deja un sabor semejante al de la almendra Te proponemos una ruta para visitar dos antiguas almazaras o molinos...

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