Tres rincones imprescindibles del Bajo Aragón

Sabemos que te gusta nuestra tierra, los paseos tranquilos por las estrechas calles de cualquiera de sus pueblos, el cielo estrellado y las lunas llenas cada veintinueve días, la amabilidad de sus gentes y la capacidad de dejarte con la boca abierta cada vez que conoces un nuevo rincón de la comarca. Para que no dejes de sorprenderte en el Bajo Aragón y de recomendarlo a todos tus amigos y familiares, hoy te invitamos a que conozcas tres lugares asombrosos de nuestra tierra, tres tesoros geológicos que el tiempo, el agua y el viento se han encargado de modelar a su gusto y que hoy se han convertido en un verdadero patrimonio. Impresionante e inesperada, la Sima Grande de La Ginebrosa es una gigantesca oquedad producida por el hundimiento en la roca caliza. Posee unas dimensiones descomunales de veinticinco metros de apertura en la boca y de cincuenta metros de profundidad, haciendo verdaderamente imposible contemplar el fondo de la sima. Alberga una gran comunidad de especies vegetales y animales lo que hace que los mejores momentos para disfrutar de este lugar sean el atardecer y el amanecer; las vistas a esas horas son inmejorables y las aves que viven allí entran y salen de la cavidad de forma ordenada, convirtiéndolo en todo un espectáculo digno de contemplación. Y si te quedas con ganas de más, no muy lejos de esta gran cavidad, se encuentra otra sima que, aunque de menor tamaño que la anterior, es igual de sorprendente. Muy cerca de allí, en la cola del Embalse de Calanda, se encuentran Los Fontanales. De hecho, existe una señalización que...

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