La iglesia de Santa María la Mayor de Alcañiz

La iglesia de Santa María la Mayor de Alcañiz es uno de los monumentos más importantes y valiosos de la comarca del Bajo Aragón en Teruel. Si decides venir a nuestro territorio, te recomendamos visitar este magnífico edificio religioso de estilo barroco ubicado en la plaza de España de la capital bajoaragonesa, conocida todavía hoy como excolegiata.

Iglesia de Santa María de Alcañiz. Turismo Rural Bajo Aragón

Iglesia de Santa María de Alcañiz. Turismo Rural Bajo Aragón

El templo, declarado Bien de Interés Cultural en 1988, fue levantado a partir de 1735 y finalizado en los primeros años del siglo XIX.  Situado en el mismo solar que ocupó la vieja iglesia gótica, sorprende al exterior por sus descomunales dimensiones, por su gran portada escultórica y por la imponente torre-campanario, siendo ésta el único vestigio conservado de la fábrica original. Una torre de cuatro cuerpos que además de la función religiosa y militar (una escalera móvil se situaba entre el segundo y el tercer piso), cumplía la función simbólica de mostrar el poder de la población frente al poder feudal que encarnaba la torre del Homenaje del Castillo de los Calatravos.

La portada principal se articula como una gran fachada-retablo de piedra arenisca, en la que las esculturas y relieves se cobijan bajo un arco de mediopunto. Además de la imagen de la Virgen con el Niño en el centro, merece la pena detenerse a observar el medallón sobre la puerta de acceso con las armas del Papa Luna, pues fue Benedicto XIII quien elevó la antigua iglesia al rango de Colegial en 1407, así como las figuras de cuatro arcángeles en el piso central y las de los dominicos Santo Tomás de Aquino y San Vicente Ferrer en la zona superior. Un gran escudo de Alcañiz remata el conjunto.

En el interior encontramos un espacio totalmente diáfano, con tres naves a la misma altura, capillas laterales entre contrafuertes, el uso del “doble pilar” y una gran cúpula sobre tambor en el crucero. La excolegiata de Santa María sigue así el modelo de la Basílica de El Pilar de Zaragoza y sirvió a su vez como modelo para otras iglesias del Bajo Aragón como la de San Francisco en el propio Alcañiz, o las parroquiales de Belmonte de San José, Castelserás, La Cerollera o Seno.

Capilla de La Soledad. Cúpula sobre tambor y pechinas. Iglesia de Santa María

Capilla de La Soledad. Cúpula sobre tambor y pechinas. Iglesia de Santa María

De sus capillas, destaca por encima de todas la dedicada a la Virgen de la Soledad. Se puede decir que estamos ante una pequeña iglesia dentro de otra. Finalizada apenas tres años antes de iniciarse las obras del gran templo barroco, esta capilla de planta central se redecoró a finales del XVIII con relieves alusivos a los últimos momentos de la vida de Cristo, y cuenta con un gran baldaquino de jaspe y mármoles que imita al de El Pilar de Zaragoza, con cúpula elíptica horadada decorada con escama de pez y altas columnas de fuste liso.Bajo este templete se guarda la escultura del Cristo yacente, obra de José Bueno, una de las imágenes más importantes de la Semana Santa alcañizana.

Cristo yacente, obra de José Bueno. Capilla de La Soledad

Cristo yacente, obra de José Bueno. Capilla de La Soledad

Para conocer uno de los secretos mejor guardados de la excolegiata debemos entrar en la sacristía. Es aquí donde nos aguarda un magnífico conjunto de tablas góticas y renacentistas que pertenecían a distintos retablos de la antigua iglesia. Restauradas en 1992, nos permiten admirar la maestría de los talleres de pintores que dejaron aquí su impronta a finales de S.XV y principios de S.XVI. Las góticas, atribuidas a Domingo Ram, corresponden a un banco de retablo con cinco escenas y a la tabla con la imagen de Santa María Magdalena. En ellas vemos el gusto por los gofrados de oro, la fuerza expresiva y el detallismo ornamental. Por otro lado, las seis tablas renacentistas destacan por los rostros individualizados, la serenidad clásica y por la representación del espacio, especialmente en la escena de la Adoración de los Reyes Magos.

 

Tablas góticas y renacentistas. Sacristía de la excolegiata.

Tablas góticas y renacentistas. Sacristía de la excolegiata.

Otros tesoros se distribuyen a lo largo de las distintas capillas, como las pinturas sobre lienzo de estilo barroco y neoclásico en el trasaltar y en la capilla del Santísimo, situada en la cabecera de la iglesia. Además, destacan las imágenes de pasos procesionales que desfilan cada año por las calles de Alcañiz en Semana Santa, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional. Así, podemos admirar el Cristo crucificado de José Bueno para la Hermandad de El Silencio o las imágenes del Cristo acompañado por el Cirineo, la Verónica y Jesús atado a la columna, obra ésta del escultor Francisco Rallo, pertenecientes a la Hermandad de Jesús Nazareno.

Adentrarse en la excolegiata de Santa María de Alcañiz supone realizar un recorrido por nuestra historia, desde el medievo hasta el siglo XX. Un lugar obligado para quien viene a visitar el Bajo Aragón.

 

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