Vacaciones perfectas en el Bajo Aragón

Cierra los ojos. Piensa en tus próximas vacaciones e imagina esta escena: son las 6 de la tarde y acabas de llegar, junto con tu familia, al pueblo donde pasarás los próximos 5 días. Hace calor pero, por suerte, los propietarios de la casa rural donde os alojáis han puesto el aire acondicionado un rato antes de vuestra llegada para que estuvieseis más cómodos.

Os han recibido con una pequeña muestra de la gastronomía “que tenéis que probar si o si” dicen con una sonrisa de oreja a oreja. Os han recomendado un sinfín de rincones “que no os podéis perder” y varios restaurantes que trabajan los productos locales “como nadie” e, incluso, se han ofrecido a gestionar la reserva. Son muy amables. A la casa no le falta detalle. Dispone hasta de una zona de juego para los más pequeños. Los próximos días pasan tranquilos, saboreando la gastronomía de la zona, descubriendo paisajes que no esperabais y disfrutando de la amabilidad de todos los vecinos, gracias a los cuales, los más pequeños de las casa ya tienen “amigos para toda la vida”, te dicen ¿Imaginas unas vacaciones así? No hace falta irse muy lejos. Como ya estaréis pensando, estas vacaciones son posibles en el Bajo Aragón.

Desde hace ya varios años venimos observando un cambio en el consumo y en la forma de hacer turismo, ¿consecuencia de la crisis? ¿clientes más exigentes? ¿mayor competencia en el sector? Probablemente sea una combinación de éstos y otros muchos más factores lo que ha provocado que cada vez seamos más exigentes con nuestras vacaciones. Ahora no solo pedimos un alojamiento increíble y una gastronomía exquisita, también demandamos que las actividades que se desarrollen en el territorio sean curiosas, diferentes y sorprendentes ¿Y que me decís del precio? Tendrá que ser lo suficientemente competitivo como para creer que estamos haciendo una buena elección. Todo ello hará que nuestras vacaciones se conviertan en un plan perfecto para contarlo a nuestros amigos, a nuestros compañeros de trabajo y a todos nuestros familiares una vez que volvamos a la rutina del día a día.

Y como no podía ser de otra manera, aquí estamos trabajando para mejorar nuestros servicios y adaptarnos a la nueva demanda turística, cuya tendencia se basa en reservas con menor antelación, estancias más cortas y, como hemos dicho anteriormente, clientes más exigentes. Nuestro objetivo es trabajar hacia un “destino turístico slow”, donde se respire tranquilidad, la atención al turista sea personalizada y nuestras recomendaciones giren en torno a nuestro paisaje, a nuestro patrimonio, a nuestra cultura y, cómo no, a nuestra gastronomía. Para ello estamos desarrollando, junto con la Comarca del Bajo Aragón, unas jornadas que nos permiten conocer nuestro territorio de primera mano y poder recomendarlo a nuestros clientes. Así, nos contagiamos de ilusión en el Museo de la Magia de Alcañiz, vivimos una experiencia única en la Bóveda del Frío de La Mata de los Olmos, descubrimos paisajes únicos como la Sima Grande de La Ginebrosa y nos sobrecogimos en el Refugio antiaéreo de Alcañiz.

Y aunque este nuevo giro en el mercado turístico nos está obligando a adaptarnos, parece que estamos yendo por el camino correcto. Los clientes están valorando los cambios que estamos llevando a cabo, la mejora de nuestra atención y de nuestras recomendaciones así como la calidad de nuestros productos gastronómicos. Sus opiniones favorables en webs y redes sociales así lo demuestran lo que nos lleva a seguir esforzándonos por crear un destino turístico de calidad. Así que no os lo penséis. ¡Ésta es una razón más para recomendar #visitBajoAragon!

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